Aborto químico con la píldora abortiva; eficacia y efectos secundarios

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Si no se han superado las 9 semanas de gestación se puede recurrir al llamado ‘aborto químico’; que consiste en la ingesta de la píldora RU-486, medicamento basado en la hormona sintética, ‘mifespristona’. Se trata de un método menos invasivo que los abortos por aspiración o dilatación realizados en clínicas especializadas. En la actualidad, se puede afirmar que la suspensión del embarazo es, fisiológicamente hablando, un proceso rápido que no implica necesariamente intervención quirúrgica.

La interrupción del embarazo es una decisión importante en la vida de cualquier mujer, de ahí la necesidad de adoptar métodos poco traumáticos ante situaciones físicas y psicológicas delicadas. La medicina ha conseguido superar antiguos procedimientos que ponían en riesgo la vida durante una intervención que, en la mayoría de los casos, debía realizarse en la clandestinidad.


Con una efectividad del 97%, el aborto farmacológico consigue detener el embarazo gracias al bloqueo de la progesterona, hormona indispensable para la gestación y responsable del revestimiento uterino. Tres días más tarde, con la toma de ‘misoprostol’, el proceso culmina con la expulsión de los residuos aún contenidos en la matriz.
Entre las ventajas del aborto farmacológico encontramos aspectos relacionados con:

  • Economía. Sus 350 euros de precio medio significan un ahorro considerable ante los 1.650 del método quirúrgico.
  • Privacidad. Se puede concluir el proceso en la propia casa, con indicaciones del especialista y teniendo en cuenta los posibles efectos secundarios que vamos a exponer a continuación.
  • Relajación. No usar anestesia, o no verse sometida a un ambiente quirúrgico, contribuyen a que el proceso sea menos traumático.

Sin embargo, el método no está exento de complicaciones y efectos secundarios que debes tener en cuenta;

  • La etapa final de expulsión y sangrado generan dolores que superan a los menstruales. La duración del sangrado puede superar a la del método quirúrgico.
  • Si no se vacía el útero, puede ser necesaria una intervención posterior para evitar infecciones o hemorragias.
  • Los componentes de la RU-486 están contraindicados para embarazos producidos fuera del útero.
  • El cambio hormonal repentino puede generar reacciones emocionales relevantes.

En definitiva, será la propia mujer quien determine, junto al especialista, el método abortivo que más se adapte a sus singularidades fisiológicas y mentales.

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