Las 10 mejores posturas sexuales del Kamasutra para disfrutar con tu pareja

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postura-kamasutraUno de los libros con más solera en las bibliotecas de todo el mundo es el Kamasutra. La versión que ha llegado hasta nuestros días es una recopilación que data de veinte siglos atrás, realizada por el maestro hindú Mallanaga Vatsyayana. Este sabio reunificó toda la doctrina sobre la vida que habían escrito sabios y profetas de la India.

El Kamasutra no es solo una serie de posturas sexuales. En sus páginas se puede aprender tanto trucos para aumentar la potencia viril como consejos para tener una vida sexual activa. Pero en este caso nos vamos a centrar en las mejores posturas para alcanzar el orgasmo.

Ampliamente franca: La mujer debe bajar la cabeza e izar las nalgas, permitiendo el ensanche del yoni. Mientras el hombre introduce su hingham en ella.

La mujer de Indra: Las piernas de la mujer permanecen dobladas, cada una hacia un lado, facilitando que el hombre introduzca su sexo.

La hendidura del bambú: Es una de las posturas que más facilitan el orgasmo. La mujer coloca una pierna sobre el hombro del hombre mientras extiende la otra. Conviene alternar las piernas durante el acto.

Puesta de un clavo: Similar a «la hendidura de bambú», pero puesta la pierna sobre la cabeza, en vez de sobre el hombro.

El cangrejo: La mujer coloca sus dos piernas dobladas sobre su abdomen.

En paquete: Es una evolución de «el cangrejo». La mujer no encoge sus piernas, sino que las levanta y coloca una junto a otra.

Unión de la vaca: Se practica de espaldas simulando el coito de los cuadrúpedos. La mujer habrá de colocarse en modo que manos y rodillas descansen sobre el suelo. El hombre la monta buscando su yoni.

Loto: En esta posición la mujer se coloca de costado con las piernas encogidas y entrelazadas, favoreciendo el sexo desde atrás.

Turnante: Ambos amantes se sitúan boca abajo, la mujer debajo del hombre y este sujetándola por los riñones, para levantar su abdomen y exponer el yoni.

Unión suspendida: Requiere fuerza por parte del hombre. Porque habrá de sostener a la mujer entrelazando sus manos para que ella se apoye, mientras él descansa apoyado sobre una pared.

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